Ocho mil hinchas del Hamburgo SV se desplazaron hasta Leipzig para respaldar a su equipo después de encajar una goleada histórica en el Volksparkstadion. La lealtad de la afición no evitó un nuevo descalabro fuera de casa.
El Hamburgo vive una de esas temporadas que marcan para siempre la relación entre un club y sus seguidores. Después de sufrir una goleada de 5-0 en casa frente al Leipzig, cualquier afición hubiese tenido motivos para mirar hacia otro lado en el viaje de vuelta. Sin embargo, casi ocho mil hinchas del conjunto hamburguense decidieron hacer las maletas y plantar cara en el Estadio de la Amistad, demostrando una devoción que trasciende los resultados.
El desplazamiento desde el norte de Alemania hasta Sajonia supone un viaje considerable, especialmente cuando el equipo lleva semanas fuera de toda competencia. Los ultras y aficionados de a pie del Hamburgo no dudaron en organizar caravanas, autobuses y trenes para respaldar a un equipo que claramente atraviesa una crisis profunda. Esta es la esencia de la afición de verdad: estar cuando duele.
Ocho mil voces fueron hasta Leipzig sabiendo que solo encontrarían dolor, pero el Hamburgo merece aficionados así
Un castigo idéntico en tierras sajones
La realidad que encontraron los desplazados fue tan cruel como la de una semana atrás. Leipzig volvió a golear 5-0, reproduciendo el mismo guion desastroso que ya habían sufrido en casa. Ocho mil voces no pudieron frenar el derrumbe táctico y defensivo de un equipo que, sencillamente, no estaba en condiciones de competir. La afición quedó como testigo de impotencia ante dos catástrofes consecutivas.
La lealtad cuando más duele
Lo verdaderamente notable de esta historia no son los goles ni los resultados adversos, sino la presencia masiva de una afición que entiende que su rol va más allá del espectáculo. Estos ocho mil hamburgueses sabían a qué se enfrentaban. Sabían que el viaje sería largo, que la derrota era probable y que el regreso a casa traería consigo solo dolor. Fueron de todas formas, porque eso es lo que hace una verdadera afición.
Fuente: Ultras Clip


